Horacio Rent - Car

Horacio Rent - Car

martes, julio 19, 2016

¡Llegó la fiebre! Pokemón

La fiebre Pokemón ya está aquí. En lugares tan cercanos y rutinarios como la Plaza de la Cultura y la universidad Unibe, donde docenas de jóvenes se han congregado en los últimos días para capturar alguna de las figuras del juego de realidad virtual.
Quienes salen a “cazarlos” no son necesariamente adolescentes. Los más son jóvenes en mayoría de edad que hacen una pausa en sus jornadas de clases o aprovechan sus horas de almuerzo en sus sitios de trabajo.
La explicación a esta realidad se encuentra en la evolución de un fenómeno cultural que tuvo sus comienzos en los dibujos animados transmitidos por televisión en 1997, y que crearon a una legión de fanáticos que se ha alimentado de posters, calcomanías y “tazos” en las fundas de papas fritas.
Lo de ayer en la Plaza de la Cultura fue épico: a mediodía una docena de muchachos al lado del Museo de Historia Natural, en el que crearon varios “módulos” que atraen a las figuras del juego; y en las cercanías del Teatro Nacional otro grupúsculo, sentados frente a la fuente de agua para atrapar a los especímenes acuáticos. Durante el fin de semana la concentración pudo superar los 200 jugadores, según algunos de los presentes, entrevistados ayer.

Todo un fenómeno de entretenimiento que obliga a tomar precauciones de seguridad.  
La Policía de España, por ejemplo, elaboró una lista con siete recomendaciones a los usuarios del juego. Dentro del grupo de consideraciones destacan recordar que se está jugando en el mundo real y que por lo tanto no se puede fijar la mirada solo en la pantalla de teléfono móvil: “Atento a lo que ocurre a tu alrededor”, dicen las autoridades ibéricas como medida preventiva de seguridad.
Otra es la prohibición de atrapar pokemones mientras conduces o montas bicicleta. “Si ves un codiciado Snorlax o Vaporeon no te guíes solo por la emoción, tu seguridad es lo primero”, señala y luego pide precaución al cruzar calles y avenidas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario